
La formación de valores se forja en casa. Nosotros, sus padres, somos los verdaderos educadores, los profesores y el colegio solo nos ayudan a reforzar lo que nosotros les enseñamos día a día.
Entonces sería bueno que nos miráramos por dentro para analizar en qué estamos fallando con nuestros hijos, por que ellos no tienen la culpa, ni los profesores, ni la sociedad....no busquemos excusas a nuestros propios fallos.
Propóntelo y propónselo a tu pareja: ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Qué podemos cambiar?
¡Y empieza ya!